¿Selección está?

Después de transcurrida una semana del último partido que la selección argentina perdió contra Paraguay de local por las Eliminatorias para el Mundial de Rusia, es posible hacer un replanteo más reflexivo de la actualidad del equipo despojándonos del hincha que llevamos dentro.

En el plano estrictamente físico existe un déficit notorio, porque a pesar de que en este momento los jugadores están disputando los torneos respectivos en sus clubes europeos, en variables como resistencia, velocidad, repentización ,piques cortos y uno versus uno, están siendo superados por jugadores que se desempeñan en ligas menores; es un tema no menor y de gran peso en la actualidad.

Otra cuestión es el plano técnico, el flamante técnico Edgardo Bauza deberá elegir con la mayor sinceridad posible qué jugadores se adaptan mejor para definir su plan táctico-estratégico, que por lo visto aún no lo tiene; falta una idea rectora en la Selección desde los tiempos de Marcelo Bielsa y José Néstor Pekerman.

Argentina no posee -ni muestra- un sello distintivo, un estilo que responda a nuestra identidad y a nuestra historia, y eso perjudica directamente a los jugadores porque entonces sólo cuenta el resultado.

Me pregunto si Bauza tiene los conocimientos para llevar adelante una tarea tan difícil. El tiempo y los acontecimientos nos darán las respuestas.

Otro punto a trabajar es el plano emocional. Es llamativo ver a jugadores que son megaestrellas en el plano internacional, que llegan a la Selección y lo viven como una tragedia y no como un premio, el de representar a su país. Se nota una falta de contención y de confianza ,que hasta parecen dudar de sus propias condiciones.

Es por esa razón que el trabajo de equipo y el sentido colectivo los ayudaría a recuperar la fe y la memoria futbolística, porque como ellos mismos en declaraciones se autotitulan “un buen grupo”, que es verdad, pero no cualquier grupo es un buen equipo. Y justamente esa es una tarea clave del técnico.

Es difícil volver a reproducir una camada de futbolistas como la actual: Messi, Di María, Tévez, Higuaín, Mascherano y Agüero, entre otros, auténticos solistas reconocidos mundialmente pero que puestos a trabajar en equipo -dejando intereses personales y privilegiando lo colectivo- quedan enfrentados a lo peor que tenemos los argentinos, entender que lo colectivo está por encima de lo personal.

Quedan muchas preguntas por hacerse, pero tengo fe que entre el DT y los jugadores irán encontrando el camino que finalmente nos lleve a Rusia.

La patria futbolera está ansiosa por ver que los síntomas de esta larga dolencia van a desaparecer.

¡Hasta la próxima!